Musulmán por un día

Cuantos mitos circulan en torno al Islam, cuanto desconocimiento hay en occidente frente a esta religión y cuan equivocados estamos en los juicios que realizamos.

Desde la primera vez que escuché por televisión, en algún programa de viajes del cable, el llamado a rezo de los musulmanes, siempre me intrigó todo lo que gira alrededor de esta religión y sobre todo la devoción que poseen los practicantes de la misma.

Apenas nuestro avión se posó sobre la pista de aterrizaje en el Aeropuerto de Ataturk, supe que lo primero que haríamos sería encontrar la espiritualidad islámica y disfrutar con el bello y gutural llamado a rezo del Almuecin más reputado de Estambul (al que llegaríamos después de varios intentos)

Nos instalamos en un sencillo hostal en la zona histórica de Sulthanamet y nos fuimos caminando hacia uno de los imperdibles de Estambul; la famosa Mezquita Azul. El sitial que posee como icono de la ciudad, es un merecido reconocimiento para una de las Mezquitas con mas minaretes de todo el mundo después de la Meca y uno de los lugares que mayor cantidad de turistas congrega en toda Turquía.

Como siempre lo hacemos al viajar, aprendimos en el idioma local la forma de saludar, dar las gracias y algunos otros vocablos útiles. También nos encargamos de preguntar todas aquellas costumbres que eran relevantes para ser respetuosos con la cultura local.

Mi compañera de viajes con su pañuelo sobre la cabeza y yo con la mejor de las actitudes íbamos en dirección a la Mezquita. Cuando hacíamos ingreso al recinto, un hombre de piel arrugada y una enorme barba canosa, puso a una incómoda distancia de mi rostro su palma en señal de que nos detuviéramos. En un básico inglés nos dio a entender que los turistas no eramos bienvenidos a esa hora (del rezo) y que debíamos irnos por donde habíamos llegado. Su voz era seca y algo agresiva, pero su actitud estaba inmersa dentro del profundo respeto que tienen por sus tradiciones y cultura.

Con mucha humildad retrocedimos un poco y sin esperar nada más que neutralizar la situación, le comenté que nuestro interés no era faltar el respeto, si no que  estábamos muy interesados en su cultura y religión. Con sus ojos negro azabache nos miró fijamente a los ojos y nos preguntó – ¿De verdad les interesa aprender de nuestra religión?- Fue una pregunta directa y sin pestañeos de por medio. Algo confundidos asentimos a su pregunta y nos respondió sin espacio al arrepentimiento que volviéramos a ese mismo lugar en una hora y preguntáramos por él; Enes.

Miles de cosas se nos pasaron por la cabeza. Algunas peores que otras, pero la situación hacía avizorar una verdadera oportunidad de experiencia viajera, o quizás no.

No lo dudamos y nos dirigimos hacia el lugar de encuentro con Enes. Lo que vendría después, quedará en el baúl de las profundas experiencias de quien viaja para aprender y respetar. El hombre nos estaba esperando y nos llevó a una sombra afuera del recinto para tener una distendida conversación en torno al Islam. Con la intensión de comunicar a flor de piel y su actitud orgullosa por lo que nos enseñaba, hizo que su básico inglés, se convirtiera en una herramienta suficiente para empaparnos de todos los detalles de su religión.

Le preguntamos por las mujeres, los rituales, el famoso llamado a rezo y todas las etapas previas y el acto mismo de rezar. Una a una fue respondiendo nuestras inquietudes, hasta que de fondo se escuchó el llamado que desde pequeño me había emocionado. Nuevamente con esa mirada profunda nos preguntó – ¿Están listos para experimentar el Islam por dentro? ¿Quieren entrar a rezar?

Nuevamente asentimos sin dudarlo, o mas bien, con muchas dudas.

Mi compañera junto a las mujeres, y yo junto a Enes, realizamos todo el ritual de lavado corporal y recibimos rápidamente las instrucciones para poder rezar con el resto de las personas. Cubrieron completamente a mi compañera y se fue a la parte donde se posicionan las creyentes del sexo femenino, mientras yo tomaba lugar dentro de las interminables filas de creyentes. Poco a poco los turistas eran expulsados del interior de la Mezquita, mientras veían con envidia como yo era recibido en una cultura tan ajena para ellos como para mi.

No se cuanto tiempo habrá pasado, pero con los ojos cerrados intentando asimilar lo que estaba viviendo, entré en un profundo estado de recogimiento. Las filas seguían todos los pasos que me habían enseñado, mientras que los hombros de todos los creyentes generaban sinergias e identificación.

Al terminar el rezo fuimos con Enes y mi compañera al despacho del Imán (sacerdote musulmán)  quien nos regaló un rosario, algunos libros y estuvo unos 30 minutos mas respondiendo las dudas que habían quedado pendientes y nos contó su historia cuando había recibido a Juan Pablo II algunos años atrás.

Con una extraña sensación de irrealidad salimos de la Mezquita junto a Enes. Nos dimos un gran abrazo y nos agradecimos mutuamente por todo. Antes de irse nos dio su teléfono y dirección para buscarlo ante cualquier necesidad y ya su mirada dura del principio, era la de un amigo que había sido capaz de confiar en dos chilenos que venían a aprender de su cultura.

Para comenzar nuestra estadía en Estambul no había estado nada de mal, y estoy seguro que la forma en que conocimos la Mezquita Azul tuvo una magia que nos transformó  mucho mas en viajeros, y sobre todo amantes del mundo.

Hoy, tiempo después de esa experiencia, no puedo esperar para sentarme en alguna de las plazas a emocionarme con el hermoso llamado a Rezo del Almuecin y rememorar el día en que fuimos uno más de los musulmanes en la Mezquita Azul.

 

Falacias viajeras

A través de este artículo pretendo derribar dos falacias que se han generado en torno a los viajes. Y es que muchas veces sin argumento, ciertas ideas se apoderan del inconsciente colectivo, generando prejuicios u opiniones erróneas en cuanto al quehacer viajero.

La primera de ellas, dice relación con la creencia inmediata de que viajar es equivalente a estar de vacaciones. En determinados casos, sin duda que lo es. Sin embargo, dicha idea está lejos de la realidad en una infinidad de otras circunstancias. No necesariamente viajar equivale a estar de vacaciones y algunas veces, es justamente lo contrario.

La segunda, y la que personalmente me preocupa, es aquella que plantea que aquellos que realizan un gran viaje, pueden sentirse satisfechos y cubrirán la cuota viajera por un buen tiempo antes de la necesidad de salir a andar nuevamente.

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Para ambos casos me gustaría relatar los dos momentos fundamentales en mi experiencia viajera…

1) Cuando se presentó la oportunidad de realizar un intercambio estudiantil, mil dudas se vinieron encima. El viaje me llevaría durante 3 meses en mis vacaciones de verano al hemisferio norte, específicamente a Alemania a convivir con una familia.

Estos hechos conllevaban que;

a) Del cálido verano del hemisferio sur, me trasladaría a las gélidas temperaturas del otro lado del mundo.

b) Después de ininterrumpidas vacaciones familiares, pasaría a convivir con desconocidos, lejos del área de confort.

c) En vez de ir a tomar sol y capear olas en alguna playa chilena, tendría que levantarme a las 7am durante mis vacaciones, para asistir al colegio.

Supongo que previamente ya puede suponerse porque este viaje está lejos de ser vacaciones. En aquella época, la moda del ICQ me permitía infrecuentemente comunicarme con los seres queridos y el mejor medio de comunicación seguían siendo las cartas. La inmersión fue total. Todo el día hablado alemán, conociendo gente nueva a cada minuto, aprendiendo y recibiendo como una esponja, enfrentando profundos miedos (por que antaño estaba lejos de considerarme un viajero, y mas bien era un desafío personal) haciendo pruebas, cumpliendo con horarios, adaptándome a una cultura nueva, etc. y todo eso, mientras desde el otro lado del mundo, me llegaban noticias de como todos estaban descansados, como retomaban fuerzas para regresar a las tareas cotidianas, de los momentos que me estaba perdiendo, etc.

Al transcurrir los días y los meses, acercándose el fin de la experiencia, pude notar que extrañaba mi comodidad enormemente. Que pese a las buenas experiencias en el país germano, todo había sido mas sacrificio que disfrute, y sobre todo, que estaba mucho mas cansado de lo que había partido. Sin embargo, una semilla se había engendrado en mi espíritu. Al regresar a Chile, me di cuenta que realmente nada había cambiado. Algunos mas delgados, otros mas gordos. Pero en esencia, todo seguía tal cual lo había dejado. El que había cambiado y había vivido infinidad de cosas había sido yo. El sacrificio había valido la pena. El cansancio solo era una “chimuchina” en relación con la infinidad de ganancias asociadas. Había traspasado la barrera que me impedía ir mas allá del horizonte, había enfrentado profundos miedos, independizaba ideas y veía las mismas cosas de antes con otros ojos.

Ningun día pude quedarme acostado hasta tarde, pero sin duda estas NO VACACIONES habían sido mucho mas potentes a nivel experiencial que 100 vacaciones juntas.

2) Muchas lecturas viajeras, novelas, historias, Blogs, relatos de diferentes personas y una bichito que daba vueltas sin dejarme tranquilo, me hizo tomar la gran decisión de salir a recorrer el mundo por largo tiempo. Ya el “hambre” por viajes se había convertido en hambruna, y era menester una expedición y experiencia que me dejara satisfecho por largo tiempo.

Así lo hice. Trabajé mientras estudiaba para mi examen de grado (el gran desafío previo a la aventura), ahorré cada peso que llegara a mis manos y me embarqué en el viaje de mi vida. 1 año recorriendo el mundo, trabajando, haciendo voluntariado, cursos, alojando en familias y con otros viajeros. Todo esto, esperando saciar mis ganas de viajar.

Al regresar a Chile, y suponiendo que por un buen tiempo, estaría tranquilo por la gran aventura que había realizado (según había escuchado que ocurría), los hechos han mostrado que fue justamente lo contrario. Viajar se ha convertido en mi gran pasión, y mientras mas viajo, mas deseo volver a hacerlo. Viajar es la mejor Universidad, es la mejor forma de involucrarse, de abrir los campos de realidad, y entender que la flexibilidad y la tolerancia son las mayores virtudes que uno puede poseer. Pero también es una enfermedad incurable asociada a la aventura, a la incertidumbre, al transgredir tus creencias y trabas mas profundas.

Nadie puede decirte que vas a sentir una vez que regreses de un gran viaje, pero si puedo asegurar, que nada tendrá que ver con lo que te digan a priori, ni será tan obvio que te quedaras calmado como un pollito en su nido. Viajar es fuego, y quien logra acostumbrarse a el, no desea nunca abandonarlo.

En definitiva, en ambos casos, los viajes estuvieron asociados a grandes sacrificios, lejano a las comodidades cotidianas y del ámbito de lo conocido (FALACIA VACACIONAL). Al mismo tiempo, tanto en una como en la otra experiencia, en vez de saciar mi sed de viajes, esta creció de manera exponencial, generando un amor creciente del mundo y de las ganas de seguir experimentando la sensación de trascendencia (FALACIA DE SATISFACCION VIAJERA).

Lo interesante sería tomar todas aquellas cosas que damos por ciertas y evaluarlas…NO ES RECOMENDABLE TRAGAR SIN MASTICAR…y eso es algo que hacemos demasiado seguido en nuestra cotidianidad.

Turismo Responsable

¿Un cambio de paradigma o una carrera en paralelo?

Hace algunos años el Turismo Responsable llegó para quedarse. Pese a la ambigûedad del concepto, hay acuerdo en reconocerlo como una forma de viajar que enfatiza en la interrelación con las culturas locales, el respeto hacia el entorno natural y un rol activo del turista.

Según algunos autores* existen ciertas caracteristicas básicas para estar en presencia del Turismo Responsable:

1) La minimización de los impactos económicos, medioambientales y sociales provocados por el turismo.

2) La generación de beneficios económicos para las comunidades locales destinados a mejorar su calidad de vida, generando puestos de trabajo.

3) Que la comunidad local se involucre en las decisiones de planificación turística que afecten a sus vidas y a su territorio.

4) La contribución positiva de la actividad turística para conservar la herencia natural y cultural, con la finalidad de mantener la diversidad mundial.

5) El suministro de experiencias positivas a los turistas, a través de las relaciones con la comunidad local y de la comprensión de sus aspectos culturales, sociales y medioambientales.

6) El respeto mutuo entre turistas y comunidad local.

Si hacemos una aproximación al punto número 5 y 6 podemos desprender la idea fundamental que se relaciona con factores personales del turista y la comunidad receptora. El turista no va en búsqueda de postales sino que con la intensión de inmersarse profundamente en la cultura local. Y la comunidad a su vez, no ve en el turista a una mercancía que hay que “estrujar”, sino que como a un igual que puede aportarles con sus cualidades.

Si bien, dicho factor va relacionado con el area subjetiva, hacia el exterior se manifiesta claramente en la forma en que se relacionan entre ellos. Se busca una interacción más humana. Un aporte mutuo entre viajero y comunidad local. Nos entregamos mutuamente y por consiguiente al terminar la relación, nos observamos como iguales y el turista regresa a su hogar apreciando tanto el destino como a la cultura de una manera mas humana y profunda.

Obviamente esta reflexión es teórica y por consiguiente puede desvirtuarse si no se desarrolla con cautela, tomando en consideración factores como la capacidad de carga del destino específico o del perfil de turista que accede a esta forma de viajar.

Para llevar a cabo este tipo de turismo, se buscan experiencias como los voluntariados, los cursos que te involucren con la cultura local (idioma, música, historia, etc.) y en general un acercamiento respetuoso, en vez de una actitud de relación mercantil en donde uno y otro intentan maximizar las ganancias a costa de la contraparte.

Dicho la anterior y relacionandolo con la pregunta inicial, obviamente el turismo tradicional, vacacional, de playa, etc, mantendrá su posición dentro de la industria, pero se avisora un crecimiento en esta nueva forma de encarar los viajes y que le abre las puertas a turistas con mayor sensibilidad social y ecológica para hacer su aporte.

Hasta el día de hoy, la forma de acceder a este tipo de experiencias ha sido a través de las ONG´s en desmedro de las agencias de viaje, pero en los últimos años, la búsqueda de las alternativas responsables anexadas a viajes tradicionales, ha abierto una ventana para que las agencias se reinventen y ofrezcan estas alternativas como un producto mas de la industria.

*Tomás Lopez, Genoveva Millan y Amparo Melián: Turismo Solidario; Una perspectiva desde la unión europea.

Experiencial: Elefantes en Laos

¿Y cómo pretenderán que suba en este enorme animal?- Le pregunté a mi compañera de viajes mientras ella y los demás extranjeros se reían del pobre sudamericano que debía “escalar” de primero al rugoso animal.

Mientras todos observaba mis infructuosas maniobras, llego a mi lado un delgado laosiano, que con un solo grito, un salto y sin dificultad, se encaramó en ese imponente mamífero. Desde arriba me hacia señas intentando darme el secreto de su gran hazaña.

Laos sigue siendo una gran incógnita para la mayoría de los viajeros, y mientras sus vecinos atraen a millones de turistas cada año, este encantador país de las sonrisas fáciles, guarda practicas de antaño, encantos y una rica cultura tradicional que pocos tienen la fortuna de disfrutar.

A pesar de que durante 15 años Laos estuvo sumido en crisis políticas y económicas, los turistas poco a poco han comenzado a arribar. Escasas son las personas en todo caso, que pueden comunicarse en algunos de sus lenguas, y tampoco ellos manejan muy bien ninguno de los idiomas occidentales. De ahí que desde arriba del elefante, en restaurantes, ferias, hoteles o en cualquier rincón del país conviene estar con la gestualidad pulida y con la intención de comunicar al 100% para disfrutar los excelentes momentos con los laosianos.

El elefante estaba tranquilo, con una mirada taciturna y con la nostalgia de aquellos que tienen restringida en parte su libertad. En su minuto, Laos pertenecía al reino de Lang Xang o “del millón de elefantes”. Hoy en día su número dista mucho de esa cifra y así como este, hay cientos de centros de protección de fauna que intentan frenar el camino del elefante hacia la extinción.

Bajo estas circunstancias han proliferado centros de “conservación” que mas parecen circos que otra cosa. Es por lo mismo, que advertidos de este hecho, buscamos con esmero un lugar donde el trato de este gigante fuera responsable y el parque que los albergara, les diera la opción de estar en su hábitat. Lo encontramos y pese a la mirada algo mustia del animal, en el transcurso del día, comprenderíamos el buen trato que recibían y la sensibilización que se producía en las personas que compartían con ellos.

Después de varios intentos lo logré. Desde el cuello y sin más agarre que mis manos en el borde de sus callosas orejas y mis piernas presionadas sobre su cuello, alcancé una visión periférica de la jungla, de la enorme cabeza de mi elefante, y por cierto, de los otros turistas que ya habían silenciado sus risas sabiendo que pronto les tocaría su turno.

Mi día como Mahut daba inicio con una caminata y el aprendizaje de órdenes básicas que me permitirían tener cierto control sobre el animal. El concepto de Mahut, proviene de la india y se asocia a aquellos cuidadores de elefantes que generan un profundo lazo con sus animales y que durante sus largas vidas llevan una relación afectiva y de trabajo con los mismos.

Estar cerca de uno de estos gigantes es algo tan fuera de lo común como maravilloso. El saber que sus fuerzas trascenderían cualquier intento humano por detenerlo, me tenía aun algo nervioso, pero la tranquilidad y calma con la que el animal se movía, me permitió entrar en un estado de compenetración propio de las experiencias significativas como estas.

Cruzamos uno de los brazos del río Mekong en las cercanías de la ciudad de Luang Prabang, y nos internamos en la jungla. Las pisadas de los elefantes, era la única huella que quedaba en la virginidad del paisaje. El ruido de la jungla tiene la peculiaridad de ser un conjunto de sonidos de alto volumen, pero armonizados a tal punto, que te inmersan en un catarsis profunda de naturaleza y silencio. Y aunque suene contradictorio, esa paradoja también se refleja en el gran número de monjes  que encuentran al  borde del gigante río, la morada perfecta para alcanzar profundos estados de meditación y paz.

En Laos, el budismo es la principal religión y ella esta presente en casi todo lo que rodea el día a día de su gente. En Luang Prabang, ciudad que utilizamos de base  para esta experiencia, se observan decenas de maravilloso templos, llenos de detalles místicos y belleza arquitectónica tan poco común para nuestros ojos. Los monjes con sus coloridas túnicas no tienen empacho en cruzarte palabras, y con aquellos que

hablan un poco de inglés, se pueden tener profundas conversaciones sobre la vida y lo trascendente.

Para llegar a Luang Prabang, la ciudad patrimonio de la humanidad, tuvimos que navegar el Mekong por dos días completos. El río es para este país la principal carretera y vía de comunicación entre los pequeños poblados asentados en su orilla. Laos tiene menos de 7 millones de habitantes, y las villas construidas de madera y paja, esperan ansiosas el paso de los barcos para poder tener un trozo de la vida de otros lugares del país, y por supuesto, para aprovisionarse de los menesteres básicos que no pueden producir.

Varias horas compartiendo con nuestros elefantes solo interrumpidas por un apetitoso almuerzo, fueron el primer gran paso, no solo para entender a estas increíbles moles, si no que también a la gente de este país, y en particular a los verdaderos Mahut. Verlos reír como niños cuando entre todos entrábamos al río, y escobillábamos el lomo de los elefantes, mientras ellos nos lanzaban enormes chorros de agua por la trompa, era como retroceder en el tiempo y volver a jugar como hacía años no lo disfrutaba.

Volviendo a la ciudad por el río en una pequeña canoa, con hermosas formaciones rocosas de fondo, y un arco iris dando color al paisaje, nos sentíamos los descubridores de todo lo que nos rodeaba. Unos afortunados de experimentar con un majestuoso animal como el elefante y en medio de una epifanía viajera lo que el mundo nos regalaba.

Al tiempo que poníamos los pies sobre tierra firme, y los elefantes barritaban a lo lejos, vimos un grupo de 20 niños que desnudos saltaban al río. Más que el país del millón de elefantes, nos llevaremos el recuerdo de nuestros animales y del país del millón de sonrisas.

¿Turista o Viajero?

Mil veces se presenta la discusión absurda de aquellos que se sienten un raza superior de personas que viajan. Miran en menos a todo aquel que no vive los viajes de la misma forma que ellos, y menosprecian a todos quienes contratan algo mas que el vuelo en avión o el medio de transporte que los lleve a algún determinado destino. Y si a quien critican, además se auto denomina “turista”, peor aún. Se lo comerán vivo.

Es el eterno debate entre los VIAJEROS y TURISTAS.

¿Ahhh, asique vas a hacer un TOUR?…TURISTA

¿Ahhh, no comes hace dos días?…VIAJERO

Ese “Ahhh” es el anticipo de la “chapa” que recibirás, y dependiendo de tu autoestima, el motivo por lo que te sentirás orgulloso, o profundamente avergonzado.

A mi modo de ver, el poner etiquetas para categorizar, es una forma que utiliza el ser humano para no sentir que las certezas se le escapan por los dedos. Si se qué, o quién eres, es mas fácil saber como tratarte. El problema es que esto limita muchas veces las cosas por las que podríamos sorprendernos.

Estas dos razas de viajeros deambulan por el mundo en capas diferentes de la realidad, pero las circunstancias hacen que tarde o temprano (más temprano que tarde) se entrecrucen en su andar. Y es ahí cuando uno empieza a aprender y sorprenderse.

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Ya iban 9 meses de mi viaje por el mundo, cuando decidí emprender un gran desafío. Hacer el camino a Santiago de Compostela. Tenía 1 mes y 800km. por recorrer. Era un gran reto. Venía saliendo de una lesión de rodilla y me cuestionaba la factibilidad de completar tan ardua tarea.

Sin embargo, con mas dudas que seguridad, me lancé a andar…a peregrinar.

Una de las principales enseñanzas que había adquirido viajando, había sido la tolerancia. Me habían sorprendido mil diferentes personas y había generado lazos profundos con distintos tipos de ellas, pero por alguna extraña razón, lo de viajero y turista, rondaba con mas soberbia que nunca en mi cabeza…yo si que era un viajero “de verdad”.

Es cuando uno menos lo espera cuando se conoce a personas sorprendentes.

Este debate de turistas o viajeros, tomaba otras etiquetas en el Camino (¿Peregrino o Turista?) sin dejar de ser el mismo trasfondo. Aveces las largas horas caminando se pasaban rápido con un compañero con quien filosofar de esta temática. Al final del día, en todo caso; turistas, viajeros, peregrinos e in-etiquetables, se sentaban a la misma mesa, cantaban, reían, conversaban, y rompían un montón de prejuicios.

Llevaba 250km. y un orgullo que me inflaba el pecho. El inmenso páramo español acompañaba mis pasos. Iba pensando en lo poderoso que era, y como de ahora en más, nunca volvería a dejar que las dificultades me detuvieran, cuando conocí a Lyon. En ese momento me sentía el mas viajero de los viajeros. El mas peregrino de los peregrinos.

La noche anterior había escuchado a Lyon hablar con otras personas de sus impresionantes cargos en direcciones de altas empresas de Europa, de sus post grados en Estados Unidos o de su vida como abogado. Lo miraba de reojo y pensaba…TURISTA…

Cuando me saludó y se puso a caminar a mi lado, mil cosas se me pasaban por la cabeza. Era un señor de 70 años, con una visible cojera y que de seguro venía de vacaciones por un fin de semana, con el probable afán de mover un poco el esqueleto y conocer nuevos lugares. Me contó de sus viajes de trabajo y de sus vacaciones en el caribe. Sólo cosas que veía como la gran etapa superada en mi curriculum viajero (aun que claramente no como profesional).

Se fueron sucediendo los días, y ese lejano hombre se fue encontrando mucho mas seguido conmigo en la ruta. Los temas de conversación fueron cada vez mas profundos, y la confianza generada, cada vez mas poderosa. Lyon no dormía en Hoteles, era uno mas en los albergues. Lyon no comía en restaurantes, se cocinaba deliciosos platos que nos compartía. Lyon tenía 70 años, y una hernia discal, que le hacía cada uno de esos pasos una tortura, ¿800 mil pasos?…NO…Lyon salió de la puerta de su casa en Bruselas, Bélgica y llevaba 3 meses caminando. Y no 800 Km.; llevaba 3 MIL.

¿QUEEEEÉ?…No lo podía creer. Lyon era un crack. Tenía convicción de lo que estaba haciendo, y sobre todo, una voluntad de acero. Caminaba con un gran tranco, y con un rostro taciturno de quien lleva mucho tiempo en silencio. Lyon efectivamente había sido un turista gran parte de su vida, de lo cual nunca se avergonzó, y hoy era el mas experimentado de los viajeros. Lyon era la muestra de que quienes viven sin etiquetar, tienen mas flexibilidad para cambiar. Al final del día, todo turista es un viajero en potencia, y por los rigores de la vida, todo viajero, es un turista en potencia. (Todo es un tema de prioridades).

Necesitaría un libro para contar todo lo que aprendí de ese hombre, y sobre todo, que no lo contaré ahora que no viene al caso en particular. Solo diré que Lyon llegó el mismo día que yo a Santiago y lo estaban esperando en la ciudad su esposa y su hija. Orgullosas de lo que él había sido capaz de hacer, y admiraban, igual que todos los que lo habíamos conocido, sin mas afán que demostrarse su vigencia y vigor.

Si te autodenominas turista o viajero, poca importancia tendrá a la hora de emprender un viaje. El viajero seguirá mirando con recelos a ese inexperto turista, y el turista se reirá de esos pobres vagabundos del mundo. Y entonces uno irá al sur, y el otro irá al norte…y al final del día se encontrarán cuando se den cuenta, como un famoso viajero lo hizo, que el mundo es CIRCULAR.

¿Qué es un GAP Year?

¿Alguna vez te has cuestionado siquiera la opción de hacer algo totalmente diferente una vez que concluyes tus estudios escolares o Universitarios?

1) En Chile no es raro ver que algunas personas que sin tener muy claro las carreras universitarias o técnicas que quieren seguir, toman la decisión de ingresar igualmente en áreas que no los convencen 100%, muchas veces presionados por el medio o los padres. Esto conlleva a un alto grado de deserción universitaria y/o muchos estudiantes insatisfechos.

2) Por otro lado, están aquellos que sabiendo de sus intereses y objetivos, no logran traspasar las barreras de ingreso a las Universidades y acongojados por la presión del fracaso, se matriculan a Pre-Universitarios con el fin de intentarlo al año siguiente. ¿Cuánto dinero se gasta en esta industria del miedo?

3) Finalmente, están aquellos que lograron ingresar a sus carreras y que luego de concluir sus estudios, deciden inmediatamente ingresar a la fuerza laboral.

¿Y si cambiáramos radicalmente ese paradigma?

Hace muchos años, la elite Europea, enviaba a sus hijos a diferentes partes del mundo para prepararlos en las áreas que en el futuro les serían fundamentales. Oratoria, historia del Arte, Literatura, etc. Que mejor que aprender de esas materias en los lugares donde las cosas estaban pasando. Donde la vanguardia estaba marcando el ritmo del mundo. No era raro ver como la aristocracia Inglesa enviaba a sus descendientes a aprender con tutores en los grandes museos de Italia, o de los grandes filósofos en Alemania. Sin duda, pocos podían darse el lujo de tener a su gente viviendo por meses o años en otros países, pero las consecuencias de esa forma de enseñanza, eran grandiosos. Aprendían de geografía, idiomas, arte y se volvían personas extremadamente cultas.

Hoy en día las cosas han cambiado un poco. No por que la gente ya no salga a viajar de esa forma, por el contrario, el abanico de las personas que recorren el mundo, se ha ampliado y ya no se requiere ser millonario para aprender del mundo.

Hace varios años que este modelo llegó para quedarse. Europeos, Estadounidenses, Canadienses, Australianos entre otros, comprendieron el valor de viajar antes de ingresar a la Universidad o recién salidos de ella. Las mismas universidades en USA o Inglaterra, entendieron que al incentivar este concepto, sus alumnos tenían mayores probabilidades de ser exitosos, por el hecho de convertirse en personas más tolerantes, abiertas, independientes y comprometidas.

Gap Year se traduce como el año “hueco”, aun que de hueco no tenga nada. Es el año “puente”. Popularmente conocido en los países hispano hablantes como año sabático, se esta posicionando como una alternativa cierta de crecimiento y desarrollo. Las diferentes opciones que existen para aprovechar este “viaje” hacen que en común no tengan el tiempo (de hecho puede durar mucho menos, y aveces incluso mas), si no que el profundo contenido de sus experiencias. No son unas largas vacaciones, si no que es la forma de salir a aprender en un contexto diferente.

Las personas que aprovechan este “Gap Year” tienen que trabajar antes o durante para financiarlo, aprender idiomas, hacen diferentes tipos de cursos, voluntariado, conviven con familias de otros países, escriben libros, hacen contactos alrededor del mundo, y sobre todo, utilizan ese tiempo para reflexionar sobre los pasos a seguir en el futuro.

Tímidamente este concepto se ha asomado en nuestros países disfrazado de otra cosa. “Visas Work and Travel”. Muchos latinos emprenden año a año viajes a Australia, Canadá y Nueva Zelanda para trabajar, viajar y aprender Inglés. Esa ha sido la puerta de entrada a el mundo de los Gap Year, y lo que hay detrás de ella, es un mundo infinito de oportunidades de aprendizaje.

Regresar a tu país con visiones mas amplias de la realidad. Comprendiendo que hay mucho que mejorar y otras veces mucho de lo que sentirse orgulloso, hace de los Gap Year una verdadera alternativa para aquellos indecisos y sin duda para aquellos que están muy seguros de lo que quieren.

Finalmente para cerrar este artículo, quiero compartir un slogan de la empresa Quark Expeditions. “Travel is the only thing you buy, that makes you richer “ (Un viaje es la única cosa que compras, que te hace mas rico).

Innovando en Turismo (Latitud 90)

Como ya vimos en el caso de Vertical, la innovación en las diferentes empresas, va asociada generalmente a personas que se apasionan por lo que hacen y transforman esas actitudes en ideas.

Latitud 90 es el reflejo de un grupo de amigos que amaba el mundo de los viajes y las exploraciones y encontró la forma (sin preparación académica específica para ello) de hacer de su hobby, una empresa que hoy en día se encuentra entre las mas reconocidas de la industria.

Esta empresa nace en 1997 de la mano de dos amigos que son a la postre, el reflejo mismo de lo que es esta empresa. Con poco capital al inicio, sin mucho conocimiento del funcionamiento de esta industria, y con mas riesgos que certezas, Felipe Howard (periodista) y Alberto Gana (arquitecto) se lanzan en un proyecto que tendría muchos tropiezos antes de convertirse en lo que hoy es. De todas esas caídas hubo aprendizajes y lo que en sus inicios partió como la empresa del turismo “remoto”, se fue adaptando a las diferentes circunstancias, sin perder la esencia de lo que los hizo nacer como organización. Cada error fue una nueva puerta que se abría, y en vez de rendirse en su intento, insistieron hasta que mediante la innovación en sus productos y en la calidad del servicio, se posicionaron y ganaron un nombre. Una empresa con cargo como el de “Producción creativa”, se caracteriza justamente por eso. Estar en la cresta de la ola pendientes de las nuevas tendencias y de estar siempre a la vanguardia de lo que pasa en la industria.

Hoy en día Latitud 90 especializada en viajes educativos al aire libre, viajes de estudios, exploraciones, viajes experienciales, desarrollo de ejecutivos, trabajo en equipo, entre otros, es un espejo para muchas empresas del rubro y un ejemplo de como la perseverancia y la pasión pueden llevar a volverse competitivos en un rubro con demasiados actores.

Ejemplos como el de Latitud 90 y Vertical, son la muestra de que quien empuja sin descanso por una meta que le apasiona, es capaz de ganarse el lugar que merece. Y como un simple observador, puedo concluir que un aspecto en común que caracteriza a todas las empresas exitosas por las que siento admiración, es que no tuvieron el dinero como su fin último. Las “utilidades” cuando las cosas se hacen bien, llegan, pero la motivación y el éxito, solo llegan cuando se persigue un objetivo en el cual se cree.

Adjunto dos interesantes videos:

¿Qué es Latitud 90?

Emprendimiento en Turismo (Es una charla extensa pero muy interesante para aquellos que tengan el tiempo y el deseo de ver 3 casos de emprendimientos Turísticos, entre ellos; Latitud 90)

Motivación en la empresa (Daniel Pink- conferencias TED)

¿De dónde nacen las grandes ideas? ¿qué ambiente nos permite desenvolvernos aprovechando nuestro potencial creativo?

En esta extraordinaria conferencia TED, se hace una profunda crítica al modelo de premio-castigo tan arraigado en nuestra cultura empresarial y se presenta una interesante propuesta. La práctica de los incentivos económicos, sería recomendable dejarlo únicamente para tareas mecánicas y de menor complejidad dentro de las organizaciones, mientras que para aquellas dificultades y funciones con un mayor grado de abstración, y con la finalidad de encontrar respuestas más creativas e innovadoras, sería menester basarse en los siguientes conceptos:

1) Autonomia: El impulso de dirigir nuestras propias vidas.

2) Maestría: El deseo de volverse mejor y mejor en algo que importa.

3) Propósito: El anhelo de hacer lo que hacemos en servicio de algo mas grandes que nosotros mismos.

Estos principios lograrían en los ejecutivos una mayor amplitud de visión en la resolución de problemáticas y no una focalización con “punto ciego”. Las personas que tienen mayor libertad y espacio de actuación, alcanzarían en funcion del conferencista, respuestas mas satisfactorias.

Con la idea de profundizar, adjunto la conferencia de 18 minutos, que además de interesante, es muy entretenida.

Kirazli, un secreto turco

Sin duda hay miles de pueblos como este repartidos por todos los rincones de Turquía y seguramente por todos las esquinas del mundo. Conocerlos, sin embargo, se convierte en una de las aventuras mas hermosas que a alguien le pueda ocurrir.

Un Dolmus es un medio de transporte típico de Turquía. Minibuses públicos que te llevan a casi cualquier lugar.

Fue gracias a ese factor que tomé la decisión de internarme en un pequeño poblado llamado Kirazli para trabajar en un Hotel Boutique, sin perder la opción de conocer y moverme por lugares fundamentales para cualquier persona que desea empaparse de la cultura turca y a su vez, de la historia que acogen sus territorios. Desde Kirazli tenía acceso a Kusadasi, lugar famoso por sus playas y comidas y al extraordinario Mili Park .  A Selcuk, importante lugar histórico a pasos de las ruinas de Efeso y de la casa de Maria. Pero mas importante que todo, tenía acceso a la vida de pueblo de Turquía.

Kirazli es un pueblo pequeño de no mas de 600 habitantes repartidos en hermosas casas y campos de oliva y viñas. Un antiguo asentamiento griego y turco que tiene construidas sus callejuelas de manera muy particular. Delgadas para los medios de transporte actuales, fueron diseñadas para permitir el paso de los camellos de antaño.

Si tienes suerte, podrás probar las maravillas culinarias turcas o ir a sentarte en el café del pueblo, donde llegan todos los hombres a conversar, discutir o muchas veces solo a disfrutar el ocio de observar el mundo pasando por el frente.

Estando allá, tuve la suerte de vivir una hermosa experiencia. Una fiesta de matrimonio turco. Todo el pueblo en las calles, música a todo volumen y yo invitado disfrutando de comidas deliciosas y la compañía de gente que a pesar de no entender mi idioma, ni yo el de ellos, pudieron entregarme su compañía y alegría.

Turquía en general es un país con gente muy amable, y sobre todo con aquellos que saben respetar sus costumbres. Estando en cualquier lugar del pueblo, habrá que acostumbrarse a los llamados a rezos musulmanes a toda hora del día, lo que para muchos, será también la oportunidad de aprender y conocer una práctica tan extraña para occidente.

Sin dudar recomiendo este pequeño pueblo a 10 kilómetros de todo y a la vez tan aislado. Es un tesoro que permitirá empaparnos de la experiencia profunda de viajar, sin perder los “must” del oeste turco.

Los mejores Blogs de fotos de viaje

En general, las personas que son amantes de los viajes, tienen en común el sentirse atraídos por las imagenes. A algunos nos gusta fotografiar y disfrutar de estéticas viajera, pero otros como nadie, son capaces de capturar esas imagenes con un profesionalismo y calidad mediante la cual es incluso posible percibir e imaginar sonidos y olores.

En esta oportunidad quiero compartir 3 blogs con espectaculares imágenes que permiten inspirar a personas con esos lejanos paraísos.

1) 101 Lugares  101lugaresincreibles.com 

La posibilidad de sacar ideas para viajar de este blog son infinitas. Con imágenes espectaculares y pequeñas descripciones de los lugares fotografiados, hacen para mi un lugar para recurrir constantemente en busca de sorpresas y de empaparme de hermosas imágenes.

2) Fotos del mundo http://fotosmundo.net/

Si bien la mayoría de las fotos no son del creador del Blog (algunas si lo son), su experiencia y sensibilidad para recolectar las mejores, hacen de este lugar una exposición virtual de las mejores en la red. Con muchos destinos, culturas y extraordinarios retratos, uno puede quedarse horas disfrutando del contenido del Blog.

3) Viajes, Rock y Fotos http://blog.viajesrockyfotos.com/

Este Blog no se limita a las fotografías pero sin duda, a mi modo de ver,  son el plato fuerte de este entretenidísimo Blog de viajes. Explorando en los rincones de esta página se pueden encontrar variados destinos, sinceros relatos personales y hermosas fotos que retratan con un ojo experto las caracteristica de los lugares visitados.

Espero que puedan disfrutar de estos maravillosos Blogs y sus increíbles fotografías.

 

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